Inicio
Libro Seguridad ¡Ahora!

  Libro Completo

Libro en Capitulos
Buscador
¿Que es el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal AC?

SI NO SE PUEDE CON LA VIOLENCIA, ES HORA DE CAMBIAR DE POLÍTICAS Y DE OPERADORES

 

¿Deseas recibir este boletín semanalmente (Jueves)?   

 

 

 

   
           

 Evalúa hasta hoy, la eficacia de la Lucha contra la Violencia en México:

Ha disminuido la violencia

Se ha incrementado la violencia

Sin cambio

¡Mejora Ya la Educación!

¡Envía un email  a Autoridades Educativas pidiendo que mejoren la educación!

Nombre
Municipio o Delegación
Tu Email 

 

Te llegará una copia

¡No a la Violencia del PRD!

¡Envía un email  al IFE pidiendo aplique la Ley al PRD dada la violencia en Oaxaca  propiciada por el PRD,  en el cierre de la Av. Reforma, en el Congreso y otros eventos!

Nombre
Municipio o Delegación
Tu Email 

 

Te llegará una copia

1. Acción de Inconstitucionalidad en contra de las reformas legales en materia de aborto


2. Haber esclarecido a tiempo el asesinato del Cardenal Posadas habría contribuido a ir al núcleo de la protección política del narcotráfico, pero la decisión no se tomó. A 14 años la oportunidad recobra vida.


3. Repunta el Secuestro


4. ¿Cuándo se intervendrá a la policía preventiva del Distrito Federal?


5. Evaluación de los 100 primeros días del Presidente Calderón en Seguridad Pública


6. Mitos y realidades del narcotráfico entre México y EEUU.

 

SI NO SE PUEDE CON LA VIOLENCIA, ES HORA DE CAMBIAR DE POLÍTICAS Y DE OPERADORES

 

Por: José Antonio Ortega Sánchez

  
   

• En lo que va de la administración del Presidente Felipe Calderón, ¿en que medida han sido satisfechas tanto la exigencia como la promesa de seguridad?
• Vemos voluntad política pero no vemos progreso. Hoy los sicarios proceden con mayor crueldad y de manera más desafiante contra la autoridad del Estado.
• El principal proveedor de drogas para México y para el continente es el grupo narco-terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
• Si las cosas no están funcionando, lo sensato es revisar si las políticas son adecuadas y si quienes deben ponerlas en práctica son o no idóneos.
• Las fuerzas armadas probaron que se podía desarrollar operaciones de precisión con un alto impacto, mediante el uso intensivo de inteligencia y fuerza.
• Si las políticas y quienes deben aplicarlas no cambian, todo va empeorar. Aprovechemos el compromiso presidencial para exigir eficacia y mejores resultados.

  
    
          
 

A seis meses de iniciada la administración del Presidente Felipe Calderón, justo es preguntarse en que medida han sido satisfechas tanto la exigencia como la promesa de seguridad.

Un logro indiscutible del Presidente Calderón ha sido la voluntad de poner fin al clima de ilegalidad y acciones desestabilizadoras con pretextos políticos, que caracterizaron el final de la administración de Vicente Fox.

Pero por lo que hace a la violencia asociada al narcotráfico, vemos voluntad política pero no vemos progreso. Hoy hay más ejecuciones que meses o años atrás. Hoy los sicarios proceden con mayor crueldad y de manera más desafiante contra la autoridad del Estado. Hoy hay miles y miles de puntos de venta de droga en las calles que operan con absoluta impunidad e incluso protección.

La violencia ha cobrado un nuevo giro preocupante mediante la difusión de videos sobre ejecuciones, en los que, a la intención de sembrar terror entre criminales, viene a sumarse la evidente intención desestabilizadora de presentar al gobierno como impotente y rebasado por el crimen.


Asimismo debe ser motivo de especial alarma el que el principal proveedor de drogas para México y para el continente sea el grupo narco-terrorista Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Es de llamar la atención que los narco-terroristas y sus socios narcotraficantes hayan encontrado en la Venezuela del dictador Hugo Chávez su mayor santuario de impunidad en América Latina.

Al mismo tiempo hoy en el país el derecho al libre tránsito y la garantía de los individuos a no ser molestados en sus personas, se respetan menos, supuestamente en aras de mayor “seguridad”. Los retenes y volantas que han proliferado en los últimos meses en el país, ni han traído más seguridad ni más libertad a los mexicanos.

Mientras los ciudadanos debemos enfrentar retenes y revisiones ilegales, los sicarios siguen actuando con casi plena libertad y como si fueran fantasmas, pues nadie parece saber quiénes son ni dónde están sus madrigueras.

Si las cosas no están funcionando, lo sensato es revisar si las políticas son adecuadas y si quienes deben ponerlas en práctica son o no idóneos.

No puede esperarse que las cosas mejoren si se insisten en las mismas políticas erróneas, como son las acciones indiscriminadas y masivas contra la población tales como los retenes, volantas y revisiones violatorias de garantías individuales. Aumentar la dosis de políticas erróneas no tendrá como resultado políticas adecuadas.

Pero peor aún: no puede esperarse que las cosas cambien si se insiste en sostener, como responsables de la seguridad, a aquellos cuyo mayor “mérito” es ser parte de la burocracia que nos ha llevado al actual estado de cosas.

Para enfrentar y lograr el éxito ante el presente desafío a la seguridad, se requiere ciertamente de la mayor voluntad política y de aplicar toda la fuerza del Estado que sea legal y necesaria.

No todo cuanto se ha hecho al paso de los años en la lucha contra el crimen organizado ha sido desatinado. Por ejemplo, a inicios de la administración anterior el ejército mexicano fue capaz de realizar exitosos operativos para la captura de varios de los mayores capos del narcotráfico, que por mucho tiempo habían eludido la acción de la justicia.

Las fuerzas armadas probaron que se podía desarrollar operaciones de precisión casi quirúrgica con un alto impacto, mediante el uso intensivo de inteligencia y fuerza concentrada en correspondencia con la magnitud del desafío.

Esto es justamente lo que se tiene que hacer ahora: investigar, localizar y someter a los grupos de sicarios, para detener y revertir el alto nivel de violencia, en lugar de las acciones masivas e indiscriminadas, que solamente sirven para simular que se actúa y que además multiplican las violaciones a los derechos humanos.

La situación no va a mejorar dejando todo como está. Tampoco si en lugar de cambiar se recurre a las excusas y se culpa a otros de nuestros problemas. Si el actual nivel de violencia nos agobia, estamos lejos de haber visto lo peor.

Si las políticas y quienes deben aplicarlas no cambian, todo va empeorar. Aprovechemos la situación en la que el crimen organizado en torno al narcotráfico ha retado al Estado y ello indigna seriamente a la opinión pública. Y aprovechemos el compromiso presidencial para exigir eficacia y mejores resultados.

  
    
           

Mejor Sociedad Mejor Gobierno

 Módulo de Selección de Boletines
Email    *

 

Selecciona:Recibir No recibir
 Boletín msmg Progreso Popular  (Lunes)
 Boletín msmg Política y Participación  (Viernes)
 Boletín msmg Seguridad, Justicia y Paz (Jueves)
 Boletín msmg Jóvenes Competitivos (Martes)

 

 
EBRARD: EL COMBATE AL NARCOTRÁFICO...PERO EN LOS BUEYES DE MI COMPADRE

Por Gonzalo Moreno

Ante la presión de la opinión pública por el narco-menudeo rampante en el Distrito Federal y la perspectiva de que los operativos del gobierno federal alcancen a la capital del país, el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard puso en práctica la mayor de sus habilidades: eludir su responsabilidad.

El verdadero problema, dijo Ebrard, es el dinero. Si seguimos su rastro llegaremos a los gatos gordos. Entonces que la Secretaría de Hacienda del gobierno federal investigue el blanqueo de las ganancias de los narcos y los agarre por donde más les duele.

Señor Ebrard: ¡no se haga guaje!, ¡no insulte la inteligencia de los capitalinos!, ¡no eluda sus responsabilidades!

 

Leer más...
 
LA ACCIÓN DEL GOBIERNO FEDERAL REQUIERE METAS MEDIBLES Y PROGRAMAS PARA REFUNDAR POLICÍAS

La decidida acción del gobierno federal contra la violencia desbordada en diferentes zonas del país ha dado ya frutos.

En primer término en la capital de Oaxaca, donde un motín se había prolongado por meses, la detención de los principales líderes de las turbas tuvo el efecto inmediato de acabar con la violencia y el desorden.

Hoy los habitantes de la ciudad de Oaxaca empiezan a reponerse de la paralización de diversas actividades económica, el caos, el derramamiento de sangre y la destrucción de propiedades.

 

Leer más...
 
 
 

© 2007 Seguridad Justicia y Paz